SCRIPTA MANENT – Córdoba, Martha Sahagún, Toxpan, y el futuro inmediato…

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Por Luis E. Domínguez Rangel

Ya serán los cordobeses los que ubiquen en su presente y futuro el papel que la alcaldesa Leticia López ha jugado en los últimos cuatro años al frente de los destinos de la de Los 30 Caballeros… su despedida no puede ser más contundente, coherente y congruente con su actuar al frente del gobierno municipal, al promover ahora la entrega de la ex hacienda de Toxpan al gobierno del Estado. Más allá del imaginario social cordobés, en el Estado está claro que durante la ya casi saliente Administración Córdoba ni creció, ni mejoró, ni mucho menos brilló. Antes al contrario.

Al respecto, sólo quiero sumar mi voz a la de mi amigo y compañero de dominó, el abogado Pablo Martínez, quien en una valiente declaración que circula en redes sociales, pide que dejen de molestar a Martha Sahagún, y no la involucren en el tema, como sí lo ha hecho el aparatote de comunicación municipal que, para justificar la acción y decisión de la alcaldesa, se ha volteado contra los propios cordobeses culpándolos de que la ex hacienda ahora tenga que ser “donada” a quienes han demostrado, en tres años, que ni quieren, ni saben cómo, ni pueden…

Éramos niños cuando Martha Sahagún Morales comenzó a estudiar ballet… su trayectoria personal, profesional y social es muy clara, y por respeto y cariño a su familia, no diré más sobre ella, pero les pido vean al menos un video, en Youtube, que la describe como artista y como maestra… lo encuentran en la liga https://m.youtube.com/watch?v=1cJLn_8qOWk

El video, por cierto, está grabado precisamente en la exhacienda de San Francisco Toxpan.

Ahora, y porque su vocación es seguir creciendo y sirviendo desde lo que hace estupendamente bien, Martha Sahagún está realizando su labor cultural, académica, artística, en Orizaba. Por supuesto, en Orizaba la bella.

Los patronatos tienen mala reputación, al menos en Córdoba, porque a nadie le gusta lo que otros hacen. Es cuestión de envidias y celos, pues. Pero es también cierto que lo que tienen a su cargo está vigente, disponible y accesible. Lo mismo el Museo de la Ciudad que el Parque Ecológico Paso Coyol, y la Capilla, entre otros muchos, trabajan… que no entreguen cuentas a la ciudadanía, es parte de sus responsabilidades y de sus propias normatividades y reglamentos.

La Casa de la Cultura es otro tema… está en el edificio histórico, está en comodato al gobierno estatal y, desde que Dante Delgado fue gobernador, se la entregó a un personaje de sus confianzas… y ahí sigue, desde entonces como si fuera un patrimonio familiar… y poco beneficio da a la ciudad por más que todavía haya talleres y sigan cobrando por metro cuadrado cualquier evento comercial…

Y es que la costumbre crea derechos, hasta que lleguen otros interesados y tengan poder para cambiar las cosas. Recordemos el Patronato de Bomberos original, en Córdoba, que se convirtió en un muy redituable negocio familiar por décadas, empresa que elegía a quien apoyar y a qué siniestro acudir según convenciencias, e incluso vendía el agua de los cordobeses en pipas particulares, hasta que la presión periodística e interna logró convencer no a las autoridades, sí a los patronos originales, a entregar el Patronato y que comenzaran a hacerse bien las cosas.

Sólo para recordar que las cosas pudieran ser distintas, acudo otra vez a Orizaba, en donde los edificios históricos están sirviendo a la ciudad, como también los espacios abiertos propiedad del municipio. En Orizaba, hasta el Palacio Municipal se renta para eventos sociales, si alguien quiere ahí celebrar su boda o algún evento particular… Todo tiene un precio: jardines, salones, museos, la Plaza de Toros, el Poliforum, la Alameda, el Paseo del Río, el Auditorio, el Teatro, el Palacio de Hierro, todo… pero todo está impecable y hermoso. Bien cuidado, bien atendido y bien mantenido, y todo lo que ingresa, TODO, entra directo a la Tesorería Municipal y se convierte en inversión y en mantenimiento, y en más proyectos. Orizaba tiene así, en porcentaje, más ingresos propios que el propio gobierno del Estado, y la ciudad mejora cada día, todos los días.

Pero hace falta visión, proyecto, decisión, mucho trabajo y muchos, muchos… pero muchos, como quedó claro en Orizaba.

Hace un año, precisamente, escribí que para el desarrollo del estado de Veracruz, la ciudad de Córdoba es estratégica. Pero que al no haber un Plan de Desarrollo para el Estado, Córdoba sólo era importante para los cordobeses, o al menos debería de serlo.

Hoy, creo que sigue vigente que a Córdoba no hay quien la defienda. Su población aguanta todo, desde pésimos alcaldes hasta peores alcaldesas. Frente a la ineficiencia, la estulticia, el saqueo y la corrupción, los cordobeses responden con memes y mentadas, con tertulias y cafés, y no hay ni denuncia ni reclamo formal. Hasta se peinan para ir a tomarse fotos con quienes los están jodiendo, y luego las presumen y las publican en sus redes sociales…

Esta ausencia de dignidad ciudadana, de identidad y de amor a la ciudad, se ha convertido en distintivo. De diversas publicaciones en redes sociales tomamos algunos calificativos que la pretenden definir: La de Córdoba es, en su gran mayoría, una población sumisa, valemadrista, convenienciera, agachona, cobarde frente a las atrocidades de que la ciudad y sus habitantes son objeto.

Decíamos entonces que se vislumbraba, hace un año, un fenómeno de cambio por hartazgo, y ante la amenaza real de que los candidatos a presidente municipal fueran los que entonces se mencionaban, el núcleo social más afectado, el empresarial, estaba reaccionando. Hace un año, convencidos e impulsados por el ejemplo de Orizaba, liderados y asesorados por Juan Manuel Diez, quien encabeza, coordina y sanciona el equipo transformador de Orizaba, los empresarios cordobeses estaban seguros de que tenían en Guillermo Rivas Díaz la opción del cambio.

El hubiera no existe, pero sólo por joder, y como decía el ingeniero Mancillas, mi maestro de Física en La Salle hace casi 50 años, les vuelvo a repetir otra vez de nuevo que de conseguir su propósito, Córdoba hubiera sido en unas dos décadas, una ciudad rentable.

“Habrá un C5 y tendrá una buena policía municipal; los espacios históricos serán museos, mercados o auditorios; los tiraderos de basura serán jardines o parques temáticos; tendrá un auténtico paseo a lo largo del río San Antonio y otros; revivirá el Beis Bol y tendrá Golf de primer nivel, habrá turistas y festivales todo el año; su aeropuerto será comercial y su amplia zona rural un paraíso productor de café, azúcar, flores y demás…”.

Ahora no se quejen, porque si los empresarios hubieran – y el hubiera, no existe- insistido en su propósito, si no se hubieran dejarse amedrentar por los políticos, y hubieran aguantado la presión, Córdoba hubiera tenido la oportunidad de convertirse en una ciudad que generara ingresos, y que con recursos propios construyera puentes, pasos a desnivel y plantas procesadoras de basura y de agua. Una ciudad cuya población pudiera salir a pasear, a nadar, a descansar en sus áreas verdes, a disfrutar de un espectáculo, sin gastar un centavo. Habría carreras de todo tipo en pistas profesionales.

Confiamos en que el gobierno del doctor Juan Martínez Flores sea distinto al de Leticia López. Y sabemos que está trabajando en el proyecto para su Administración, por eso le recordamos que hace un año escribimos que si se tuviera visión y se quisiera, Córdoba tendría en el futuro inmediato al menos una Plaza comercial más grande y elegante que la de Fortín… El Centro de Convenciones sería uno de los más modernos y ocupados del país, y las torres de más de 10 pisos comenzarían a modificar el paisaje urbano. El Porvenir, con su lagunita, sería la envidia de Catemaco. Y en Córdoba los desfiles serían espectaculares y entre otras, la Feria Anual sería un éxito económico, comercial, artístico y cultural. Todos estos eventos serían cubiertos y transmitidos por la televisora local y los canales digitales del Ayuntamiento, cuyo Cabildo estaría integrado por solamente cinco regidores y un síndico, además del preciso.

Si sólo se siguiera el ejemplo de lo que se ha hecho bien, en la administración pública cordobesa del futuro inmediato laborarían unos 400 empleados, la mayoría dedicados al mantenimiento de parques y jardines, y pintura de guarniciones y señales, pues los trámites ahora todos serán en línea. Habría una dirección municipal de “nuevos proyectos”, dedicada a detectar oportunidades de desarrollo y crecimiento en todos los ámbitos, particularmente en Turismo, Economía y Cultura.

Podría conseguirse que los parquímetros fueran cada vez más modernos y de su ingreso se construyeran unas tres clínicas rurales que atendieran todo el día y todos los días… Todo esto, y mucho más, con el consecuente aumento de la plusvalía de cada centímetro cuadrado de la superficie municipal.

Esta visión de Córdoba, que es posible porque al menos Orizaba ya lo demostró, sería consecuencia de gobiernos honestos, ordenados, eficientes, eficaces y responsables.  

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